Crass, de Bata Motel a tu tipografía

December 24th, 2008

He encontrado este vídeo de Crass en Youtube. Creo que las imágenes que salen en él encajan a la perfección con la letra. Son esas imágenes con las que estamos tan familiarizadas. Nos las encontramos en las paradas del bus, en el metro, en las revistas, por la televisión… Forman parte del imaginario colectivo de lo que es ’ser mujer’.

Evidentemente ya sabemos que lo que esconden estas imágenes es una tiranía. Que nos hacen más daño que otra cosa. Que la publicidad nos crea complejos y nos los resuelve a cambio de dinero. Todo, por supuesto, bajo una mirada masculina que algunas mujeres han hecho suya por una gran variedad de motivos, la mayoría de los cuales parten de una imposición más o menos tangible.

Eso es lo que el grupo anarcopunk Crass se planteó en su momento. Fue cuando sacaron su tercer disco Penis Envy (1981), un disco enteramente feminista donde sustituyeron al cantante original, Steve Ignorant, por Eve Libertine y Joy de Vivre. Como curiosidad destacar que la última canción, Our Wedding, fue editada en flexi disc a nombre de Creative Recording and Sound Services (siglas que camuflaban el nombre de Crass) y regalada con una revista para adolescentes llamada Loving. Sin embargo, la canción no era más que una parodia azucarada del matrimonio con una letra espeluznante:

All I am I give to you
You’ll honor me, I’ll honor you
Rich or poor or come what may
We’ll forsake all other love
Just we two, one flesh, one blood
In the eyes of god
I am yours to have & hold (love & honor)
I’m giving you my love…

Never look at anyone, anyone but me
Never look at anyone, I must be all you see
Listen to those wedding bells
Say goodbye to other girls
I’ll never be untrue my love
Don’t be untrue to me
Don’t be untrue to me
Don’t be untrue to me
Don’t be untrue to me
Don’t be untrue to me
Don’t be untrue to me

Se dice que cuando se descubrió el engaño, en la redacción de la revista rodaron cabezas. Son este tipo de cosas las que me fascinan de Crass. Su capacidad por no ser sólo un grupo de música. Su capacidad de provocación, su actitud. Hijos desencantados del movimiento hippie, artistas pasados de tuercas procedentes del entorno fluxus que descubren el punk y lo hacen suyo a lo grande pero desde ellos mismos y basándose en el do it yourself.

Su campo de acción abarca una gran variedad de registros. Entre ellos destaco el artwork desarrollado por Gee Vaucher, quién se encargaba del diseño de los discos de la banda y de los demás discos de Crass Records, el sello independiente que crearon. Hay un libro llamado Crass Art and other Pre-postmodernist Monsters, hoy algo difícil de conseguir, donde se observa la trayectoria de Vaucher antes, durante y después de Crass. Cuelgo aquí algunos de sus trabajos que más me gustan. La mayoría de estas imágenes son pinturas que sorprenden por una técnica casi fotográfica, aunque también hay algunos collages.

Gouache para la portada y poster interior del 7” compartido de Crass con Poison Girls llamado Bloody revolutions/Persons Unknown (1980), un disco que para mí es una joya por ambas caras. En él vemos cómo los cuerpos y vestimentas de los Sex Pistols (veamos la imagen de la que partió Vaucher al pintar) encajan como si de un collage se tratara, con las caras de otros personajes públicos de la época como la reina de Inglaterra Isabel II, el Papa de Roma Juan Pablo II, el que podría ser John Lennon convertido en la Estatua de la Libertad y, por último, Margaret Thatcher. Evidentemente, no creo que los Sex Pistols se lo tomaran muy bien.

Portada para The Feeding of the 5000, el primer disco de la banda. Un 12” con 18 canciones editado en un primer momento y con una canción censurada por el sello Small Wonder en 1978, y reeditado en 1980 por Crass Records incluyendo dicha canción.

Collage para la portada del International Anthem 2 -- Domestic Violence (1979), y ilustración para un disco de Tackhead (1989).

La influencia que ejercieron Crass en grupos posteriores se percibe incluso dentro del campo estético. Son cientos las portadas de discos que se basan en el mismo esquema y que incluyen la tipografía “glue stencil”, una tipografía más comunmente conocida como “la de Crass” ya que se encuentra en casi todo su artwork. Se puede descargar en varias webs de tipografias gratuitas como Dafont.com.

De todas formas, no es mi intención escribir aquí una biografía de este grupo. Hay miles de sitios en la red dedicados a ellos que merecen la pena, así como algunos libros, como es el caso de Tienen una bomba, una recopilación de textos sobre Crass traducidos al castellano editada por la editorial La Felguera.

Por último, os dejo con la ácida letra de la canción que abre el post, y un vídeo de la canción Bloody Revolutions:

I’ve got 54321,
I’ve got a red pair of high-heels on,
Tumble me over, it doesn’t take much,
Tumble me over, tumble me, push.
In my red high-heels I’ve no control,
The rituals of repression are so old,
You can do what you like, there’ll be no reprisal,
I’m yours, yes I’m yours, it’s my means of survival.

I’ve got 54321,
Come on my love, I know you’re strong,
Push me hard, make me stagger,
The pain in my back just doesn’t matter.
You force-hold me above the ground,
I can’t get away, my feet are bound,
So I’m bound to say,
That I’m bound to stay.

Well today I look so good,
Just like I know I should,
My breasts to tempt inside my bra,
My face is painted like a movie star,
I’ve studied my flaws in your reflection
And put them to rights with savage correction,
I’ve turned my statuesque perfection
And shone it over in your direction.
So come on darling, make me yours,
Trip me over, show me the floor,
Tease me, tease me, make me stay,
In my red high-heels I can’t get away.
I’m trussed and bound like an oven ready bird
But I bleed without dying and won’t say a word.
Slice my flesh and I’ll ride the scar,
Put me into gear like your lady car,
Drive me fast and crash me crazy,
I’ll rise from the wreckage as fresh as a daisy.
These wouds leave furrows as they heal,
I’ve travelled them, they’re red and real,
I know them well, they’re part of me,
My birth, my sex, my history,
They grew with me, my closest friend,
My pain’s my own, my pain’s my end.
Clip my wings so you know where I am.
I can’t get lost while you’re my man.
Tame me so I know your call,
I’ve stabbed my heels so I am tall,
I’ve bound my twisted falling fall,
Beautiful mute against the wall,
Beautifully mutilated as I fall.
Use me don’t lose me.

I’ve got 54321,
I’ve got a red pair of high-heels on.
Strap my ankles, break my heels,
Make me kneel, make me feel.
Turn, turn, turn, like a clockwork doll,
Put in your key and give me a whirl.
Tease me, tease me, the reason to play,
In my red high-heels I can’t get away.
I’ll be your bonsai, your beautiful bonsai,
Your black-eye bonsai, erotically rotting.
Will my tiny feet fit your desire?
Warped and tied I walk on fire.
Burn me out, twist my wrists,
I promise not to shout, beat me with your fists.
Squeeze me, squeeze me, make me feel,
In my red high-heels I’m an easy kill.
Tease me, tease me, make me see,
You’re the only one, I need to be me.
Thankyou, will you take me?
Thankyou, will you make me?
Thankyou, will you break me?
Use me don’t lose me,
Taste me, don’t waste me.
Use, lose, taste, waste.

Wally Ollins y Patti Smith, el poder de las marcas y el dinero gratis

December 17th, 2008

El otro día en clase de diseño la profesora, Raquel Pelta, nos propuso un pequeño debate a partir de un texto de Wally Ollins sacado de “Brand. Las marcas según Wally Ollins, Madrid, Turner, 2004″. El texto en concreto se titula Por qué las marcas son importantes para los clientes, y se centra en el impacto social y cultural que tiene el branding en la actualidad.

Las afirmaciones de Ollins me parecen estremecedoras precisamente por su acierto al indicar cuán necesarias se han convertido las marcas para definir las múltiples identidades de los individuos en esta sociedad. Para decirlo de otra manera, las marcas, en un principio creadas por especialistas en marketing para vender los productos, se han convertido en algo que se escapa del límite puramente comercial para entrar en el terreno de la identidad personal.

¿Qué si no puede mover a una persona a llevar una camiseta donde ponga Vans, United Colors of Benetton, o Desigual? Mi abuela dice que ella no llevaría camisetas así ni que se las regalasen, y menos aún pagaría por ir paseándose haciendo publicidad de una marca. Sin embargo, se deja seducir por los yogurs Danone y las marcas de limpieza de toda la vida, esas que son para ‘las buenas amas de casa’. En el fondo, todo acaba siendo lo mismo. Unos y otras buscan la construcción de esa ‘identidad’, ese ‘pertenecer’ a algún sitio. Las marcas representan los estilos de vida.

En este sentido, esta fotografía de L’EnferC’estLesAutres me parece reveladora. Deja bien claro en qué mundo vivimos.

Pero no todas las marcas tienen que ver con empresas comerciales. Como Ollins señala, algunas ONG’s están empezando a adoptar los recursos del branding para llegar de forma más eficaz a las emociones de la gente (Greenpeace, Cruz Roja, etc). Cosa que, por otra parte, ha generado numerosas polémicas. ¿Es ético que una ONG se sirva de este tipo de recursos? ¿Es compatible mezclar el marketing con el compromiso social? Aunque los partidarios de ello argumentan que así se puede llegar a un mayor número de gente y conseguir más repercusión, yo no puedo evitar ver en estas campañas un enorme vacío movido sobretodo por el dinero. De todas formas, mi opinión sobre este tema viene marcada por un gran escepticismo hacia las ONG’s en general, y la preferencia de actuar en un entorno local, en la vida diaria y sin intermediarios.

Siguiendo con las marcas no comerciales, y en un terreno más insólito, podemos citar al colectivo YOMANGO, que se opone frontalmente a la lógica del mercado capitalista mediante el robo pero que, sin embargo, afirma en uno de sus textos:

1. YOMANGO [de Mango, popularísima firma comercial española de ropa, y el aún más popular acto de "mangar", esconder bajo la manga] es una marca cuyo objetivo principal, como el de todas las marcas importantes, no es tanto la venta de cosas, sino la “adquisión” masiva de un estilo de vida.

Evidentemente, nos encontramos ante un uso irónico y quizás paradójico, pero muy adecuado, de la noción de marca. Paradójico en el sentido en que la misma finalidad del proyecto se contradice con la finalidad que en un primer momento dio pie a la creación de las marcas. El ‘dinero gratis’ se contrapone a la compraventa, pero se sirve de las mismas estrategias que ésta. E incluso permite, citando a Ollins, llevar ‘la ropa con la etiqueta por fuera’ a sus seguidores: solo se tienen que coser en ella una etiqueta como esta:

Es muy difícil escapar del poder seductor de las marcas. Están en todas partes y a veces se camuflan. Ejecutivos con bicis plegables Brompton, grupos de heavys con camisetas de Iron Maiden, pseudo hippies con pósters de Bob Marley en la habitación, amas de casa con bolsos del Che Guevara.

Incluso si se tiene una postura consciente en contra de ellas no se puede ser del todo coherente con este rechazo, ya que éstas juegan un papel psicológico tan elevado que a veces incluso pasan desapercibidas (aunque, por supuesto, están muy presentes). Ollins termina el primer capítulo de su libro con éste párrafo:

¿Por qué las marcas constituyen una manifestación tan clara y exclusiva de nuestro tiempo? Sencillamente, porque en un mundo aturdido por el clamor de los competidores y en el que la elección racional se ha vuelto casi imposible, las marcas representan claridad, tranquilidad, solidez, situación, pertenencia; en definitiva, todo aquello que ayuda a los seres humanos a definirse. Las marcas representan la identidad.

No quiero de ninguna manera acabar el post con una afirmación tan desalentadora. Supongo que es tarea de cada cual ser crítico con si mismo. Yo tengo muebles de Ikea, estudio en la UB, tengo una Nikon D40 y practico el ‘mangoneo’. Sin embargo, usé el catálogo de Ikea para hacer collages; tiré la pegatina de la UB que te regalan a principio de curso a la papelera de reciclaje, cubrí con cinta adhesiva negra todas las repeticiones de la palabra ‘nikon’ que aparecen en mi cámara, y prefiero no ir por ahí con etiquetas de YOMANGO. No sé si con esta obsesión reproduzco los mismos roles que critico. Esperemos que no.

Terminaré esto con Free Money de la cantante y poeta de finales de los 70 Patti Smith que, a su vez, es una marca que representa a toda una generación. Otro retrato de esta época en la que hasta las ‘reivindicaciones contestatarias’ son movidas por el consumismo:

Every night before I go to sleep
Find a ticket, win a lottery,
Scoop the pearls up from the sea
Cash them in and buy you all the things you need.

Every night before I rest my head
See those dollar bills go swirling ’round my bed.
I know they’re stolen, but I don’t feel bad.
I take that money, buy you things you never had.

Oh, baby, it would mean so much to me,
Oh, baby, to buy you all the things you need for free.
I’ll buy you a jet plane, baby,
Get you on a higher plane to a jet stream
And take you through the stratosphere
And check out the planets there and then take you down
Deep where it’s hot, hot in Arabia, babia, then cool, cold fields of snow
And we’ll roll, dream, roll, dream, roll, roll, dream, dream.
When we dream it, when we dream it, when we dream it,
We’ll dream it, dream it for free, free money,
Free money, free money, free money, free money, free money, free money.

Every night before I go to sleep
Find a ticket, win a lottery.
Every night before I rest my head
See those dollar bills go swirling ’round my bed.

Oh, baby, it would mean so much to me,
Baby, I know our troubles will be gone.
Oh, I know our troubles will be gone, goin’ gone
If we dream, dream, dream for free.
And when we dream it, when we dream it, when we dream it,
Let’s dream it, we’ll dream it for free, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money,
Free money, free money, free money, free.